El entrenador Carlos Fernández valora, por encima de las medallas, el buen judo mostrado por sus pupilos en una cita que permite dar un paso más en los objetivos

El II Villa de Móstoles era una prueba importante para la expedición de Judo Club Avilés, especialmente, porque se trataba de una salida fuera de Asturias con las categorías inferiores en la que testar el estado de forma de los judocas. De la cita se obtuvieron varias conclusiones, más allá de los cinco oros y dos bronces obtenidos por los avilesinos.

En lo más alto del pódium se situaron David Kamchatny (-38kg), Álvaro López (-38kg), Enol Rodríguez (-30kg), Unai Quirós (-54kg) y Nel González (-38kg) mientras que al tercer cajón lo hicieron Diego López (-35kg) y Gael Lambas (-50kg). Sin embargo, el entrenador Carlos Fernández mira más allá de los triunfos o las derrotas: “El resultado en estas edades suele ser lo de menos. Sin embargo, lo que más me ha gustado en el buen judo realizado por los chicos. Es verdad que el reglamento adaptado 100% al oficial nos beneficia al tipo de judo que practicamos y hace que nos expresemos mejor en el tatami”.

Fernández pone en valor la actitud de todos los competidores del club. “Han sido positivos, ganadores, de querer ir a por más y hacia adelante. Eso es lo que buscamos en los entrenamientos y lo que pudimos ver en los tatamis en Móstoles”.

El técnico avilesino también hace otra lectura sobre los resultados en sí mismos. “Se consiguen en un marco diferente al habitual. Normalmente en estas categorías visitamos poco la zona centro-sur de España y es lo que queremos empezar a cambiar a futuro para volver a llegar a cotas superiores. Es un nivel alto y eso nos ayuda a entender que, si hemos conseguido estos resultados con judocas de estas características, vamos en el buen camino”.

Con todo, insiste en el discurso inicial de relativizar los triunfos: “Nos ayuda a dar un paso más, a seguir entrenando con más ganas e ilusión y continuar buscando el día a día que nos lleva a cumplir objetivos mayores. No obstante, el camino es muy largo”.