Su entrenador Ricardo García valora el metal de la castrillonense y se queda con la espina de Anxo Regueiro y Nicolás Fernández, ambos a un paso del pódium

La Supercopa de España Cadete disputada en Pamplona dejó buenas sensaciones, pero también trabajo por delante para la expedición avilesina. Así lo ve su entrenador que, en líneas generales, regresa satisfecho, aunque con aspectos que mejorar.

El mejor resultado fue para Valeria Coronado, la única judoca en categoría femenina por las bajas de Laura Iglesias y Sofía El Mouzdahir. Coronado estuvo “muy bien de principio a fin”, según el técnico, aunque al avilesino le queda el mal sabor de boca de semifinales. Comenzaba el cuadro ganando a la catalana Claudia Valverde, rival peligrosa con la mano derecha en la solapa, pero a la que anuló al presionar en ese punto llevándose el combate de yuko. Después, se vio las caras con la andaluza África Cristóbal, una diestra a la que le gusta subir y, de nuevo, la anticipación fue clave. En semifinales esperaba Nadia Remigio, rival con la que ya se enfrentó en Cantabria, y que perdió en una acción de suelo. “Hemos mejorado, pero nos queda un poquito más. Valeria es muy estable y es un punto a favor, pero al ser tan estáticos generamos poca peligrosidad en ataques de pie”, apunta García. En la repesca peleó con Vera Fernández de Andalucía y se lleva el combate de seoi-nage de rodillas.

En el caso de los chicos, García se queda con el papel de Anxo Regueiro (-50kg), Nicolás Fernández (-50kg) y Nacho Suárez (-73kg). El papel de los dos primeros lo resume apuntando que “nos quedamos a las puertas de las medallas con muy buenas competiciones”. En el caso de Regueiro se hizo con un séptimo puesto y Fernández con un quinto. La conclusión final es que “nos quedamos sin aire en los combate decisivos”. El primero comenzó imponiéndose en los dos primeros enfrentamientos, aunque en cuartos llegó el hueso con Ruben Yagüe. Un combate duro ante el madrileño que se perdió “cuando Anxo bajó la intensidad, el rival subió el físico y nos sacó tres shidos. Faltó rematar”. En repesca gana resolviendo en suelo, pero perdió el pase al bronce con Martín Ovalle. El segundo también comenzaba su cuadro con victoria, pero perdió con Imanol Blasco, rival que se metió después en la final. La repesca tuvo varios combates en los que Fernández aguantó hasta llegar a Yagüe donde cayó: “Son muchos combates y no se puede perder la concentración porque se paga caro”. Y le tercero “hizo una buena competición, mejor de lo que me tenía habituado”. Tras ganar los dos primeros, caía en cuartos con Darío Sañudo: “Nos empezó a avisar con el sode sobre la mano izquierda y nosotros no resolvíamos bien. En uno de los mates deja demasiado hueco y fuera por ippon”, aunque lo peor fue el combate de repesca porque “nos hacemos pequeños desde el principio. Tenemos que luchar de tú a tú con rivales que nos presionan de kumi kata”.

Por último, los hermanos Cruz en -66kg. Hugo perdió el primer combate y se quedó sin opciones de repesca porque su rival cayó en cuartos mientras Héctor ganó el primero de forma solvente dominando el kumi kata los dos primeros mates, pero en la siguiente ronda “hubo errores, haciendo entradas a medias y dando opciones al rival”. Y Noé Rodríguez en -55kg que ganó el primero y en el segundo vinieron las dudas: Se atascó la cabeza y hubo ataques precipitados. No confiamos en el plan y nos acaba marcando de ippon”.