Su entrenador Ricardo García habla de sensación “agridulce”, aunque destaca el papel de Noé Rodríguez, Saúl Fernández y Nel Suárez

La Supercopa de España Júnior dejó luces y sombras para la expedición de Judo Club Avilés. Es cierto que no hubo medallas, pero el entrenador Ricardo García saca cosas positivas de la cita celebrada en Gijón, especialmente, con tres competidores: Noé Rodríguez (-60kg), Saúl Fernández (-66kg) y Nel Suárez (-73kg).
Noé Rodríguez acabó en séptima posición tras perder el combate de pase al bronce. En los dos primeros combates se impuso a rivales “duros y haciendo bien las cosas”, para caer en cuartos “fuimos un poco inferiores en el kumi” e ir a la repesca. El primer enfrentamiento cae de lado de Rodríguez, pero luego cae ante uno de los hermanos Simancas. “Ese combate fue desastroso: sin saber la táctica, desplazándonos mal y le dejamos las puertas abiertas. Sin embargo, en líneas generales estamos muy contentos con su competición”.
En una línea similar se mueven Saúl Fernández y Nel Suárez. El primero comenzó su cuadro ganando al cántabro Michel Guerrero, bronce en el Villa: “Lo llevó bien, fuimos capaces de generar un montón de opciones, luego no se materializan tantas, pero llegamos de diferentes formas al kumi, generamos muchos espacios y a partir de ahí las entradas y el peligro que se ve es constante”.
Posteriormente, cayó por un error de suelo ante Pablo Rico que viene de ser subcampeón del sector Senior. En repesca ganó con solvencia el primer combate, pero perdió el pase al bronce con un castellano leonés “rocoso, duro, con doble manga, situaciones que no nos gustan y nos falta un poco de veteranía y saber esta”.
En el caso del segundo, Nel Suárez se impuso en el primer combate “llevando muy bien el kumi. Es su punto fuerte, el problema es que nos falta el peligro que genera Saúl. Tenemos que seguir peleando por la derecha arriba desde donde saca la cadera y los ataques peligrosos porque los combates que pierde son en el suelo”. La primera derrota llegó ante Íker Coca de koshi yime y la repesca vino por un despiste: “Lleva al rival al suelo y cuando se pone a trabajar para llevarlo a posibilidad de inmovilización se despista y se acabó”.
En cuanto al resto, García echa en falta “más sangre” por parte de Anxo Regueiro: “Es cierto que somos cadetes y peleamos con juveniles y hay diferencia de peso, pero hay que echarle un par de pelotas en el tatami, aunque pierdas. Está persiguiendo clasificarse para el Nacional en su categoría y no puede permitirse llegar a una competición y dar ese rendimiento, por lo menos a nivel de actitud”. Las próximas citas serán el 6 de diciembre con la Supercopa Cadete en Navarra y el autonómico Júnior.
