
Carlos Fernández junto a Carmen Sellán, directora del CAI La Unión.
La maquinaria del Judo Club Avilés ya está en marcha y las diferentes categorías ya están en dinámica. Las primeras competiciones ya incluso han comenzado. Dentro del despliegue de los diferentes grupos, la próxima semana vuelven a los tatamis los integrantes del programa ‘Te @judo’, que después del primer año practicando este deporte, retoman con energías renovadas. Una actividad que el Judo Club Avilés desarrolla gracias al apoyo de Rotary Club Balagares y de Tagoya Sports. El CAI La Unión de Salinas es uno de los colectivos que participa en la actividad. Hablamos con Carmen Sellán, su directora, para conocer cómo ha ido la experiencia durante el primer año.
Cerramos ahora el primer año del proyecto de ‘Te @judo’. ¿Qué valoración hacéis?
«Muy positiva. Principalmente por el impacto que ha tenido en las personas de nuestro centro, mejorando su autonomía y sintiéndose partícipes del proyecto. Durante este periodo de tiempo hemos podido comprobar que el modelo tiene sentido. Esto significa que había una necesidad no cubierta y ‘Te @judo’ la está cubriendo».
Para alguien que vivió el judo por primera vez este año, ¿Qué fue lo que más os llamó la atención?
Me llamó la atención el silencio de respeto al entrar en el tatami y el cambio de actitud de las personas participantes, pasando de un comportamiento de prudencia ante una nueva actividad al deseo de que pasen los días para que llegue una nueva clase de judo. También me llamó la atención, y quiero ponerlo en valor, la profesionalidad del equipo de ‘Te @judo’ que ha impartido el programa. Su implicación y trato con las personas participantes han superado con creces nuestras expectativas».
¿Qué valores crees que aporta este deporte a los integrantes de vuestro CAI?
«Respeto y la confianza. En el judo aprendes que para ser fuerte tienes que aprender a caer y para caer tienes que confiar en el que tienes delante. Eso es compañerismo en estado puro. Precisamente, este aspecto es el que han referido los chicos y chicas de nuestro centro: el disfrute con los compañeros de manera respetuosa».
¿En qué dirías qué más les ha influido el proyecto?
«Principalmente en la autoestima y la apertura a nuevas posibilidades de actividades deportivas a las que quizá de otra manera no hubieran podido acceder. Solamente tienes que oírlos hablar sobre la ilusión que tienen todos los martes para darte cuenta de lo importante que ha sido para ellos y ellas la participación en este proyecto».
Un deseo para la temporada que empieza.
«El único deseo que podamos seguir contando con este gran proyecto y que continuemos manteniendo este compañerismo que hemos creado en el tatami».
