El entrenador Ricardo García se muestra “contento” con el papel de la avilesina en Marín, pero considera que “hay muchos deberes” con Nel Suárez y Saúl Fernández

La Supercopa de España Sénior tuvo luces y sombras para la expedición de Judo Club Avilés. Elisa Fernández (-63kg) se subió al tercer cajón del pódium mientas que Saúl Fernández (-66kg) y Nel Suárez (-73kg) se quedaron fuera de la competición a las primeras de cambio. “Estoy contento con el resultado de Elisa y veo muchos deberes para Saúl y Nel que van a tener una gran responsabilidad en el equipo de Liga Nacional esta temporada”, apuntaba el entrenador Ricardo García.

En el caso de Elisa Fernández, “ella no diría que fue un buen papel porque nos quedamos muy cerca de meternos en la final”. La semifinal ante la madrileña Alicia Martín fue “muy ajustada por un yuko muy dudoso a muy pocos segundos del final y no tuvimos opción de remontarlo. Fue un combate muy denso, generamos pocas opciones, pero tampoco el rival hizo mucho. Creo que con un par de marchas más lo hubiéramos solventado”.

La competición para la avilesina comenzaba con una vieja conocida como la gallega Leyre Villamediana contra la que perdió la final del sector absoluto esta temporada: “Le sirvió para sacarse la espina, aunque cometimos errores. Le dejamos llegar con la derecha arriba y casi nos cuesta el combate porque nos sacó un ataque de sacrificio, un sumi-gaeshi de waza-ari, un waza-ari con muchas tonalidades de ippon. Sí que es verdad que se recompuso y generamos una acción de mucho desplazamiento y con un ataque de hombro rodillas nos la llevamos de ippon. Una acción muy bonita”.

En cuartos se vio las caras con la cabeza de serie, la madrileña Alexandra Lanzat; una rival bastante dura, peligrosa, muy estática. “No llegamos a dominar su mano derecha y nos marcó un yuko y prácticamente en la siguiente acción con un sode de rodillas le metimos un buen ippon con el que ganamos el combate”, detallaba el técnico. García añadía que “fueron dos combates que nos podían haber mandado para casa. Cuando no haces bien tu trabajo, un solo mate puede bastar para perder. Es lo que más le fastidió, no darse de cuenta de errores que podían haberle costado caros, aunque por otra parte, el resto de la competición hizo mucho caso a la táctica: cómo posicionarnos, qué le tenemos que quitar al rival y qué tenemos que hacer nosotros”.

La otra cara de la moneda fueron Nel Suárez y Saúl Fernández. “A los chicos les faltó evaluar los combates y plantear un kumikata muy incómodo para los rivales”, concluía García. En el caso de Nel en el primer combate ante Ignacio Buch “le dejamos operar con su mano dominante y con un ataque de rodillas nos sacó de la competición sin opción de repesca porque perdió en la siguiente ronda. Estuvimos muy lentos a la hora de plantear el kumikata, muy estáticos y eso hay que cambiarlo porque, de lo contrario, en juveniles esos errores se pagan muy caros”. Por su parte Saúl “estuvo algo mejor, pero muy mal para el desarrollo que puede dar”. El primer combate fue ante Burno Carrodeguas, rival con el que ya había competido en el sector junior. “Fue un combate muy largo y tedioso y nos comimos un ataque de rodillas de un seoi desde solapa, algo que en condiciones normales no puede pasar. No puede estar tan quieto, tan parado con un rival con el que estás de tú a tú. Le faltó convicción, actitud, sí es cierto que intento subir, pero con un waza-ari en contra se nos puso muy cuesta arriba y nos quedamos fuera porque Bruno también cayó en el siguiente combate”.