Su entrenador Ricardo García se queda con una sensación “amarga” ya que considera que toda la expedición trabajó muy bien “hasta cuartos de final. Ahí se desconectaron”

La Copa de España Infantil de Santiago ha tenido sus luces y sus sombras. En cuanto la medallero, Judo Club Avilés se vuelve con una plata de Aleix González (-66kg) y dos bronces de Elena Fernández (-36kg) y Hugo Viña (-60kg). A eso se suma un quinto puesto con diploma para Bruno Rodríguez (-42kg). Insuficiente para su entrenador Ricardo García que considera que no refleja el judo que tienen y lo que se ve en los entrenamientos. De hecho, para el avilesino hubo dos competiciones: la que se realizó hasta cuartos y la que vino después.
“La competición fue prácticamente perfecta hasta cuartos de final. Algunos hicieron solo un combate y otros como Guyillermo Fernández o Andrea Fernández tuvieron más combates y se lo trabajaron para llegar. Muy bien los planteamientos tácticos, dominando el kumikata, todos sabían lo que tenían que hacer y se notó incluso con rivales de nivel. El problema vino a partir de cuartos. No sé si el ver que estaban en la pelea por las medallas les afectó, pero hubo un peor desarrollo de judo y de actitud”, explicaba García.
Para el avilesino hay varios nombres que podían haber hecho más. El más “llamativo” el de Rubén Suárez (-42kg). “No sabía dónde estaba y él mismo me reconoció después que con esa actitud es imposible ganar al rival”, apuntaba. “No pusimos toda la carne en el asador. Por ejemplo, Guillermo Fernández(-46kg) estaba para sacar medalla, de Aleix González (-66kg) esperaba una final más disputada porque duramos cinco segundos… La sensación es que se perdieron muchas medallas para lo que entrenan y el judo que tienen”, añadía.
El entrenador apuesta ahora por “limpiar la cabeza” para el campeonato de Asturias del primer fin de semana de marzo: “Algunos tienen el pase al campeonato de España, pero otros se la juegan y esta competición no les puede empañar todo lo que están haciendo”.
