Carlos Fernández y Ricardo García se llevan una expedición de 22 judocas para un torneo que se ha convertido en talismán para los avilesinos
La Copa de España que se disputa este sábado en Granadilla se ha convertido en una cita habitual para Judo Club Avilés. Más allá de la competición, el campeonato es una especie de mini stage para los chavales donde a lo que pase en el tatami, se suma también la convivencia ya para muchos es la primera vez que salen de casa. La expedición de los cadetes la componen en categoría masculina Ángel Miguélez y Anxo Regueiro (-50kg), Noé Rodríguez (-60kg); Héctor Cruz, Hugo Cruz y Saúl Fernández (-66kg), Nacho Suárez (-73kg) mientras que la femenina está formada por Valeria Coronado (-44kg), Laura Iglesias (-57kg) y Sofía ElMouzdahir (-63kg). En los infantiles Bruno Rodríguez y Rubén Suárez (-42kg), Guillermo Fernández y Jorge Ramos (-46kg), Noah Penedo (-55kg), Hugo Viña (-60kg), Aleix González (-66kg), Elena Fernández (-36kg), Covadonga González (-40kg), Inés Dosal y Andrea Fernández (-44kg) y Chloe Martínez (-57kg) lucharán por estar entre los mejores. Para el entrenador de los cadetes Tenerife es una plaza que cuenta con más judocas del sur, algo que tiene su parte positiva y negativa. “Llegamos con más rodaje porque hemos estado en el resto de Copas. Incluso Saúl Fernández que se perdió Pamplona por competir en el Júnior de Asturias vuelve al circuitos de Copas de España con el objetivo de medalla”, apunta Ricardo García, aunque en la terna por la pelea de los metales también incluye a Valeria Coronado, Anxo Regueiro y Nacho Suárez y Noé Rodríguez. En el caso de Anxo se ha trabajado en la última semana el componente mental para que el judoca no se desconecte en los últimos combates: “Son pesos en los que para llegar al pódium pasas de cuatro o cinco enfrentamientos y eso va haciendo mella, más mental que físico. Si desconectamos, un error lo pagamos caro”. Para el de los infantiles, el bloque está notando ser de primer año en la categoría, “pero eso forma parte del proceso” ya que salvo Hugo Viña y Guillermo Fernández todos debutan en la categoría. En ambos casos están llegando más lejos en las competiciones, especialmente, Hugo Viña en el Villa de Avilés o en Madrid. Carlos Fernández llega sin presiones: “Confío en que los judocas den un paso más, pero igual que hace tres años con la generación sub15 que nos dio tan buenos resultados, seguimos construyendo y poniendo los pilares de lo que seguro va a ser una próxima temporada muy buena, aunque no descartamos que en esta también pasen cosas”. En estas edades, Fernández pone sobre todo el foco en lo que suponen seis días de convivencia: “Como equipo nos une mucho, construye valores alrededor del viaje y me sirve para tejer el resto de la temporada. Tenerife siempre es talismán porque nos une y nos hace más fuertes”.
