El entrenador Ricardo García esperaba un mejor resultado, aunque cree que todavía hay margen “para desengrasar los motores”

El Puerta de Asturias fue la primera piedra de toque para Judo Club Avilés. Una cita que se cierra con el oro de Elisa Fernández (-63kg) y los bronces de Marco Menéndez (-60kg) y José Manuel González (-100kg). Tres metales sobre una expedición de once competidores que no son suficientes para su técnico Ricardo García.
“Me quedaron por ver ciertas cosas, especialmente, en los mayores. Los más jóvenes tienen algo más de margen, aunque no es una excusa porque entrenan y trabajan con el mismo grupo”, apuntaba García. El entrenador avilesino es consciente de que se trata de la primera competición de la temporada y “hay que ir desengrasando motores”. A su juicio, la mayor carencia ahora mismo está en la “puesta en escena porque ingredientes para hacer buen judo tienen”.
En el caso de Elisa Fernández, el camino hasta el oro comenzó contra Cintia Díaz del Sakura judo Club a la que ganó de ippon de morote. Después se vio las caras en el tatami con Yanira Álvarez (Judo Club Senshi) imponiéndose por ippon de seoi nague. El tercer combate ante Paula Coloma (Judo Sanfer) venciendo con una transición pie-suelo y en la final ganó a Sofía Quiroga, también del Judo Sanfer, marcando un waza-ari de morote y luego ippon de seoi.
En el caso de José Manuel González, las mejores sensaciones llegaron a partir del segundo combate donde dominó el kumikata “a un rival evidentemente superior y atento en las contras”. Para el judoca avilesino “hay mucho que mejorar, pero estoy contento porque ha habido avances con respecto a la pasada temporada”.
Por último, Marco Menéndez llegó hasta el tercer cajón del pódium tras tres combates. En el primero el costó algo más arrancar, pero terminó solventando con waza-ari y waza-ari awasete. En semifinales cayó y la lucha por el bronce fue ante su compañero Anxo Regueiro en un combate largo y disputado que pudo caer del lado de cualquiera de los dos.
